La tendencia dominante a situar la innovación como eje vertebrador de cualquier cambio social, cultural o político está cimentada en una visión enormemente sesgada de la tecnología y de su evolución histórica. El foco prioritario en la innovación invisibiliza aspectos clave de la imbricación social de la tecnología —el uso y los usuarios, el mantenimiento, la reparación, la producción— y oscurece la inmensa relevancia de las tecnologías mundanas y las infraestructuras. La ideología de la innovación propaga una concepción estrecha, determinista y fatalista de la tecnología que, a pesar de su aparente neutralidad y de su ilusorio carácter aséptico, se ha convertido en el último resorte del proyecto neoliberal y del moribundo mantra del crecimiento y el desarrollo. En su nombre se están llevando a cabo profundas transformaciones en ámbitos tan importantes como la educación, en todos sus niveles, la investigación científica y la cultura, en la mayoría de casos con efectos devastadores.
«Esta original crítica de la ideología de la innovación explica por qué seguimos sin abordar los principales desafíos de nuestras sociedades. Eduard Aibar aboga de manera convincente por nuevas formas de concebir la tecnología, señalando caminos diferentes para la transformación social».
Wiebe E. Bijker
Es catedrático de estudios de ciencia y tecnología en el Departamento de Artes y Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya. Es doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona y ha sido investigador en la Maastricht University (Países Bajos) y en la Universidad de Salamanca. Es miembro del grupo de investigación MUSSOL sobre filosofía para los retos contemporáneos y del colectivo Espai en Blanc.