Hablar de la Tierra es tener siempre presente la interdependencia que la habita y que define lo vivo en todas y cada una de sus manifestaciones. Los seres humanos y los animales, los vegetales y los microbios, los virus y las sustancias minerales, así como las bacterias e, incluso, los dispositivos tecnológicos, forman parte del gran mosaico que es la vida en común en el planeta. Sin embargo, Mbembe va más allá y acude al ancestral pensamiento animista africano para incluir todas las fuerzas invisibles que nos rodean y con las que también convivimos. La insondable riqueza de estas tradiciones le sirve como pie de apoyo para aventurar lo que, en vistas a un desastre ecológico inminente, parece más urgente: una nueva forma de relacionarnos con lo que nos rodea.
La comunidad terrestre representa la culminación de la trilogía empezada por Políticas de la enemistad, también publicada en Ned, en la que el autor arriesga una comprensión de las principales fuerzas de transformación de la Tierra y sus habitantes. A la luz de lo que parecería desafiar la experiencia misma del pensar, Mbembe se hace cargo de la realidad de la urgencia que es la realidad de la vulnerabilidad, para afirmar que esta Tierra es la siguiente utopía con la que soñar.
(Camerún, 1957) es profesor investigador de Historia y Política en el Wits Institute for Social and Economic Research (WISER) de la Universidad de Witwatersrand, en Johannesburgo, y director general de la Fundación para la Innovación para la Democracia. Historiador y filósofo político, es una de las voces fundamentales del pensamiento poscolonial contemporáneo. Sus conceptos de necropolítica y devenir negro del mundo han renovado el análisis de los vínculos entre colonialismo, racismo y capitalismo, y su obra aborda también las migraciones, la reparación, la tecnología y los futuros planetarios. Ned Ediciones ha publicado Crítica de la razón negra (2016), obra galardonada con el Premio Hermanos Scholl en 2015; Políticas de la enemistad (2018), y La comunidad terrestre (2024). Doctor honoris causa por la Universidad París 8, recibió el Premio Ernst Bloch en 2018 y el Premio Holberg en 2024.