El capitalismo no solo organiza el trabajo, el consumo y el tiempo: gobierna también nuestro deseo. Nos enseña qué cuerpos importan, qué placeres son reconocibles y qué vínculos merecen ser vividos. Convierte la intimidad en rendimiento, reduce la libertad a elección de mercado y hace del goce una experiencia cada vez más privada, acelerada y solitaria. En el centro comercial de la existencia, divertirse significa estar de acuerdo.
Frente a esa captura de la sensibilidad, este volumen propone pensar el placer no como evasión ni como lujo individual, sino como un bien común. Si lo distinguimos del consumo, el placer se convierte en una fuerza colectiva capaz de interrumpir las gramáticas afectivas del presente e imaginar escenarios nuevos de convivencia. Los textos aquí reunidos exploran la noche y la fiesta, la intensidad del amor y aquellas prácticas divinas a través de las cuales afirmamos la vida más allá de la acumulación de experiencias.
Contra la tristeza organizada y la privatización del bienestar, reivindicamos una política del placer y la vida buena: el afán por volver ingobernable nuestro deseo.
Es escritor y profesor de Filosofía de la Cultura en la Universidad Complutense de Madrid. Sus investigaciones versan sobre la pereza y el rechazo del trabajo en el capitalismo tardío, con especial atención a la política de los afectos y la filosofía francesa contemporánea. Entre sus publicaciones, destacan los ensayos Metafísica de la pereza, El derecho a las cosas bellas y JOMO. El gusto de perder. Además, ha editado el volumen colectivo Dolor capital. Afectos de resistencia y malestar social.