Lo sabemos: la raza no es una realidad biológica. No obstante, no podemos ignorar los devastadores efectos materiales que esa ficción ha conllevado (y sigue conllevando hoy). Así, aunque la noción de «Negro» no preexiste al esclavismo atlántico, su progresiva producción histórica ha permitido la opresión sistemática de poblaciones enteras.
A ese conjunto de prácticas y discursos que inventan y degradan al Negro podemos llamarlo, con Achille Mbembe, «razón negra». Su desarrollo puede trazarse en tres momentos históricos: la trata transatlántica (siglos XV¬–XIX), el ciclo de revueltas y emancipaciones (siglos XVIII–XX) y la expansión planetaria del neoliberalismo digital (XXI), cuando la razón negra se extiende a otros grupos para consumar el «devenir negro del mundo».
A la vez crítica y clínica, Crítica de la razón negra no se limita al análisis, sino que propone la transformación política necesaria para rehuir esta lógica de degradación, y constituye una de las aportaciones más importantes de la teoría postcolonial contemporánea.
(Camerún, 1957) es profesor investigador de Historia y Política en el Wits Institute for Social and Economic Research (WISER) de la Universidad de Witwatersrand, en Johannesburgo, y director general de la Fundación para la Innovación para la Democracia. Historiador y filósofo político, es una de las voces fundamentales del pensamiento poscolonial contemporáneo. Sus conceptos de necropolítica y devenir negro del mundo han renovado el análisis de los vínculos entre colonialismo, racismo y capitalismo, y su obra aborda también las migraciones, la reparación, la tecnología y los futuros planetarios. Ned Ediciones ha publicado Crítica de la razón negra (2016), obra galardonada con el Premio Hermanos Scholl en 2015; Políticas de la enemistad (2018), y La comunidad terrestre (2024). Doctor honoris causa por la Universidad París 8, recibió el Premio Ernst Bloch en 2018 y el Premio Holberg en 2024.